7 Iniciativas para superar la Depresión en la Tercera Edad

Generalmente, nos acomodamos en la creencia de que los ancianos, válidos o asistidos, tengan o no dependencia, no sufren depresiones o que si las sufren son de poca importancia y simplemente atribuibles a la edad.
Se cree que las personas mayores sólo padecen otros tipos de enfermedades, enfermedades que pueden controlar con tratamiento médico, pero, tal idea es errónea, pues la depresión es bastante frecuente en el grupo de personas que denominamos tercera edad, presentando síntomas similares a los de un adulto no anciano.

Hay que estar pendientes, observar,.. por si aparece éste problema, para poder administrar un tratamiento adecuado, siempre bajo prescripción médica.
Los síntomas pueden ser psicológicos y/o somáticos (corporales). Así pues, podemos observar cambios en el humor, tristeza, transtornos del apetito, pérdida de interés, sentimientos de culpa, problemas de sueño, falta de energía, …

Existen varios factores que pueden desencadenar una depresión: problemas de salud que pueden dar lugar a pérdida de autonomía, a una dependencia física; pérdida de seres queridos o de amigos, con la obligatoriedad de procesar el duelo por esa pérdida; problemas económicos; cambios en las conexiones neuronales,…

Lo habitual es que el mayor no sepa expresar lo que le pasa y manifieste malestar general, dolores, mareos,… lo que conlleva sentimientos negativos y un sufrimiento personal que afecta a la calidad de vida del anciano. Una depresión en la tercera edad causa problemas en el tratamiento de enfermedades, existiendo un mayor riesgo de suicidio y un mayor índice de mortalidad en el grupo que la padece.

Para paliar los efectos de la depresión, pondremos en práctica las siguientes iniciativas:

– Intentar hacer ejercicio regularmente y hacer actividades agradables

– Mantener buenos hábitos de sueño

– Vigilar los síntomas y ver si empeoran o mejoran para que un especialista nos oriente cómo encararlo

– Tener a nuestro lado a personas positivas, cariñosas y optimistas

– Hablar con alguien de confianza de nuestros pensamientos, sentimientos,…

– Tomar sólo la medicación que nos hayan prescrito y observar si hay efectos secundarios

El trabajar a nivel multidisciplinario (médico, enfermera, cuidadoras, terapeutas,,…), como hacemos en nuestra residencia y a nivel personal e individualizado con cada uno de nuestros mayores, se puede conseguir, por lo general, aumentar el nivel de calidad de vida de cada uno de ellos., En éste blog, analizamos diferentes temas relacionados con la tercera edad, el alzheimer, movilizaciones, reminiscencia, nutrición, aspectos médicos,… dirigido a la atención de las personas mayores, que son válidos para trabajar en geriátricos, pero también en vuestro domicilio si tiene a una persona mayor a vuestro cargo. Nuestro trabajo es en la residencial SAN JORGE es resolver todos estos problemas y ofrecer una herramienta de consulta a todos los que precisan una orientación para cuidar.

Es erróneo pensar que los mayores no sufren depresión: es más frecuente de lo que se cree y debemos observar y trabajar en ello individualmente para conseguir la máxima calidad de vida en ésta última etapa de nuestra vida.

La depresión en los ancianos es más frecuente de lo que pensamos: quizás no son conscientes de ello, pero presentan algunos síntomas.

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